RTVE obliga a Almudena Ariza a dar la cara en los juzgados de lo penal de Alicante

Pedro García | REA nº 21 | Publicado en Agosto de 2015

Ya no le quedaba más remedio. Se acabó la farsa con la que la periodista ha intentado capear el temporal. Almudena Ariza, corresponsal de RTVE, ha terminado por dar la cara en el juzgado número 7 de lo penal de Alicante para personarse con procurador y letrado en la causa abierta tras la interposición de querella por parte del cineasta alicantino Artur Balder.  Después de jugar al gato y al ratón con la prensa española, negando ‘a través de terceros’ la existencia de la demanda -curiosa estrategia para que no se le puedan atribuir los tirones de orejas que ha ido dando a los compañeros que, fieles a la información independiente y el derecho a la misma, se han atrevido a publicar muy escrupulosamente sobre el caso –la periodista ha terminado por ceder a las presiones de la cadena para que termine de dejarla en tan comprometida posición pública. Enrique Alejo, director corporativo de la cadena, ha puesto por fin un poco de orden en lo que se puede llamar ‘la gestión de Almudena’.

 

Enrique Alejo,

Enrique Alejo, director corporativo de RTVE, ha puesto orden en el ‘Caso Ariza’. Le recordamos que estamos a punto de saber lo que costó David Vidal-Cordero a RTVE en EEUU para proteger los desmanes de la corresponsal.

El letrado que la representa se llama Alejandro Terrón Arcos, y la notificación es de fecha 7 de julio de 2015. Días después de la celebración del juicio, que aunque anunciado y comentado por la gran mayoría de cabeceras periodísticas españolas, fue pasivamente negado por la propia Almudena Ariza, hasta el punto que a cierto medio que ha divulgado, al parecer asesorado por ‘terceros’ o, como dicho medio apuntaba ‘del entorno de Almudena’, falsedades sin escrúpulos que daban crédito al bulo de que la demanda contra la periodista no existía le ha costado una demanda ya interpuesta en los juzgados de Madrid. A Almudena no le basta con meterse en líos, también procura que, en su socorro, vengan otros a meterse en los mismos, porque ir contra las verdades suele tener mal final. Al pobre Manuel de Luna, jefe de espectáculos y TV en El Periódico de Cataluña, le costó un tirón de orejas haber publicado pulcramente dos sencilla verdades: que Almudena había recibido una reprimenda de la ACE y que tenía una demanda por injurias.  Pero ya nos hemos dado cuenta muchos de que la periodista se creía intocable, y ver que sus compañeros hacían su trabajo informando del asunto, incluso de la manera más limpia imaginable, la sacó de sus casillas, como demuestran los lóbulos enrojecidos del bueno de Manuel de Luna. Es la ira de los que se sienten intocables y la falta de personalidad de los que se encogen ante estos ‘divos de la tele’, quienes fuera de la señal de prime time no son más que caricaturas de los ideales informativos que citan para darse relumbrón, pero nada más, borrosos fantasmas de la señal digital.

No todo el mundo se deja intimidar

Otros medios, como La Vanguardia, no se han dejado intimidar por los cuentos chinos y han dejado en su sitio lo que no es ni más ni menos que cierto, como también lo hizo el Portal de la Comunicació, medios que se informaron en las fuentes y que hacen su trabajo de una manera neutral, fidedigna y sin miedo a los ‘telestrellas’ con enchufes de alto voltaje.

Almudena Ariza, que recibió un comunicado de condena por parte de una asociación de prensa independiente norteamericana con casi cincuenta años de trayectoria ininterrumpida, la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York, suele tener la costumbre de arrastrar a los demás en sus caídas, por aquello de que caer acompañado debe ser menos doloroso.

Hacer como que no sabía nada fue una estrategia que escondía doble filo, porque habiendo sido notificada por el juzgado alicantino en su domicilio de trabajo, RTVE, ponía en mala posición a la cadena. No notificar de una causa penal conlleva un delito de obstrucción a la justicia, y ese era un coste político que los ejecutivos de RTVE -¡por fin un poco de sentido común!-, ya hartos de las canzonettas de la corresponsal, no estaban dispuestos a asumir. Finalmente alguien terminó por hablarle claro que diese la cara, pero esta vez con un abogado pagado de su bolsillo, y no con el dinero de la cadena.

No olvidemos que cuando la ACE hizo público ese comunicado de condena en enero de este mismo año, Almudena dejó claro que sería Beatriz Blazquez Aparicio la que se encargaría del asunto, y fue la cadena misma la que pagó a un abogado en Washington para amenazar a la ACE. Ni el abogado ni la cadena de televisión estaban en realidad debidamente informados de los detalles, y cuando la ACE respondió solo se hizo el silencio absoluto, el más culpable y vergonzoso de los silencios, y el comunicado sigue en su sitio. Sin embargo, por un tema de este calibre, basado en injurias de fuerte tono, RTVE no tenía que haber recurrido a las arcas públicas para proteger a la corresponsal, dinero público que de nuevo ha sido derrochado por desmanes cuya responsabilidad era enteramente la corresponsal.

Manual de defensa mediática

Resumidamente, sí que nos ha dado una lección como profesional de la información, en el sentido de que ha mostrado un manual de primeros auxilios para defenderse en una crisis mediática. Y se puede resumir en cuatro puntos:

1. –Acosar a los compañeros ‘a través de terceros’ para descalificar por todos los medios posibles al demandante, por más que esté todo contra ella a todas vistas, y apelar a la permisibilidad para que dejen de hacer su trabajo: informar.

2. –Guardar silencio y jugar a desacreditar el asunto sin decir palabra, para debilitar la tormenta mediática.

3. -Importantísimo. Tratar de desacreditar la fuente periodística que esté publicando el caso, como es el caso de este mismo medio. Desacreditar la fuente que publica la información en un primer momento es vital para asustar a otros compañeros y persuadirlos, aunque sea al principio, de que lo que publican puede que no sea cierto. Aunque después los datos terminan por desmoronar la estrategia.

4. –Finalmente el juego sucio: intentar construir una imagen lo más negativa posible, de nuevo a través de terceros (aunque estos se pueden llamar ‘pringados’ que terminan por ‘comerse el marrón’) del demandante, para compensar lo inevitable.

Este medio pronto publicará los gastos ocasionados por el abogado de Washington David Vidal-Cordero para defender con dinero público a Almudena Ariza en Estados Unidos.

 

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