Cuando la Diosa Tanit: dilucidaciones sobre el origen de Alicante (I)

SOLVEIG NORDSTRÖM | REA nº 1 | Publicado en Octubre de 2013

Cuando escribí el libro Los Cartagineses en la Costa Alicantina (Alicante, 1961) quería ante todo mostrar que  los cartagineses estuvieron moviéndose y viviendo por aquí y que los historiadores antiguos y los hallazgos arqueológicos confirman la evidencia.

cumbreblanca

Creo que el Benacantil (Akra Leuca, Los Picos Blancos) y el Tosal de Manises  (Leukon Teijos La Muralla Blanca) y el terreno entre ellos formaban parte de una breve dominación cartaginesa, que no era exclusivamente bélica. Dice Diodoro Sículo que Hamilcar fundó una ciudad muy grande (pólin megísten) Som han kallade.

Akra Leuda (Los Picos Blancos). Reproducimos una foto del libro Los Cartagineses, pag. 37, que muestra la montaña bañada en el sol. En la antigüedad seguramente estaba  más blanca, aún no dañada por la polución moderna. Respecto a este relato creo que es  fidedigno lo que cuentan tanto Diodoro Sículo como Tito Livio.

Sin embargo, en lo que se refiere al culto cruel de sacrificios infantiles, pienso que los relatos están bastante exagerados. Griegos y romanos eran enemigos de los cartagineses y les interesaba presentarles en colores lo más negros posibles. Seamos realistas, en aquellos tiempos, todos los pueblos sacrificaron seres humanos, niños y mayores, en ocasiones especiales. Pero los cartagineses no eran peores que los demás. Y no eran peores que nosotros. Sólo se ha cambiado los métodos y las motivaciones. Ellos quemaron los bebés ante la efigie de Baal. Nosotros los tiramos por la calle para ser victimas del tráfico motorista o carnal. Ellos lo hicieron para mitigar la ira de los dioses y creían que las almas de los pequeños serían bien recibidas en el cielo. Nosotros lo hacemos para escapar de la paternidad y la maternidad  con sus consecuencias morales y materiales y no creemos en nada.

El investigador sueco Lars Westman apoya mi opinión en su libro Fenicios, (Carlssons Bokförlag, Estocolmo, 2008), que está esperando su traducción y publicación en  castellano. La divinidad principal cartaginesa era Tanit.  Es muy valioso el artículo de Julio González Alcalde Simbología de la Diosa Tanit en representaciones cerámicas ibéricas (CUAD. PREH. ARQ. CAST., 18, 1997) Su equivocación de llamar  a mi libro Los Cartagineses en la Costa Alicantina como Los cartagineses en  la Costa levantina es excusable,  considerando que es un libro agotadísmo y que el Instituo Alicantino de Cultura Juan Gil-Alber ha rechazado reeditar en aras de obras irrelevantes de amigos de su director. Su exhaustivo análisis de las representaciones de la Diosa Tanit  es incomparable. Sin embargo, yo sólo quiero concentrarme en un aspecto, su forma triangular, el signo de Tanit.

La Diosa Tanit tiene sus raíces en la Diosa Madre asiática y menorasiática. Todos los pueblos del Oriente, creían en una Gran Diosa, origen de todos los dioses y todos los universos, con, o, más frequente, sin una divinidad masculina a su lado. El símbolo de ella es el triángulo, el ioni (palabra sánscrita que significa vulva, útero, vagina).

Vamos a ver, como en varios sitios y en varios épocas aparece en forma triangular.:

laminasTanit

Fig.1 . Terracota arcáica de Beotia, representando una  diosa madre con su hijo. (Erich Neumann, The Great Mother”, trad. Ralph Mannheim, p. 122).  Obsérvase la decoración triangular en la figura triangular.  –  Fig. 2,3,4 Estelas votivas de Cartago. Erich  Neumann, Idem, p.157 – Nordström,”Los Cartagineses …” Lam.XIV.

Fig 5. Detalle de un mosáico de Delos. (Hattalis , Descubra Mykonos y Delos. Guia Turistica completa, p. 78) Obsérvese  los triángulos dentro del triángulo.- 6. Grabados sobre rocas en Bohuslän , Suecia.. Edad de Bronce. ( Lasse Bengtsson, Bilder vid vatten. Kring hällristningar i Askum sn. Bohuslän. Gotar serie C. Arkeologiska skrifter No 51, fig 7.11, pág. 98. ) Los dibujos sobrepuestos muestran que existen tres figuras  más o menos iguales en sitios cercanos.

Mi inolvidable profesora de danza folklórica , la pedagoga y folclorista Lucile Armstrong  ha subrayado la importancia de los símbolos geométricos pintados en la cerámica  —  y dibujados  por los pies y los brazos en las danzas. (Ver Solveig Nordström, La Danzaterapia y su su simbología. Cuadernos de Simbología y Naturismo. No 1, Otono 1986). Hay que estudiar los dibujos que trazan los pies en el suelo y las figuras que forman los brazos en el aire.  El triángulo, símbolo de la Gran Madre , así como el triángulo doble, o sea el losange dibujado por los pies de las dos danzarinas enfrentadas en las Sevillanas, significan el regressus ad uterum, o sea la reencarnación. (Armstrong, A Window on Folk dance, p.8-9.) Así se bailaba en las antiguas academias de la Sección Feminina. En las escuelas modernas, muchas veces los dibujos clásicos quedan convertidos en chapuza, a pesar de las advertencias de Lucile y otros profesores de la ciencia folclórica. Perdiendo su magia simbólica, las danzas se transforman en simples danzas sociales de divertimiento.

Este artículo continúa en “Cuando la Diosa Tanit: dilucidaciones sobre el origen de Alicante (II)”

 

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