Ayuntamiento convocará colectivos de Alicante para un Consejo Local de Cultura

Antonio González | REA nº 22 | Publicado en Octubre de 2015

El concejal de Cultura, Daniel Simón, ha convocado a artistas, asociaciones, colectivos, gestores, creadores y personas activas de la cultura a una primera reunión general del Consejo Local de Cultura, que se celebrará el 4 de noviembre en el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA).

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Daniel Simón Pla, actual concejal de cultura.

Previamente, el concejal llevará al próximo pleno municipal del próximo 29 de octubre una moción relativa a la constitución de dicho consejo, que así celebraría su primera reunión el 4 de noviembre, de ser aprobada aprueba.

La convocatoria está abierta a todas las personas e instituciones involucradas en la vida cultural de Alicante y tiene como objetivo, según explica Daniel Simón, diseñar el reglamento del Consejo Local de Cultura. Ahora habrá que ver cómo los crápulas de siempre de la cultura alicantina se van arrimando en busca de un nuevo pesebre en el que dar de comer a sus ya maltrechas posiciones, especialmente después de haber recibido, como ha ocurrido no hace mucho tiempo, sonoras condenas por parte, por ejemplo, de la Asociación de Críticos del País Valenciano, como fue el caso respecto a las inviables duplicidades de Guillermina Perales, o el de su eterno compañero de aventuras, caballero de la triste figura y aun más patética obra, Eduardo Lastres.

Consejo de Cultura Local de Alicante

Tras las reuniones mantenidas durante los últimos meses con colectivos, empresas y organizaciones, Daniel Simón Pla ha diseñado un organigrama básico para su funcionamiento, que estaría compuesto, en principio y a falta de ver los cambios, por seis comisiones: artes plásticas, artes escénicas, cultura urbana, literatura y cómic, música y audiovisual.

Coordinar las diversas manifestaciones de la política cultural no parece tarea fácil dado lo revuelto del escenario, pero si además se proponen consensuar los calendarios de eventos, articular un nuevo espacio de relación entre creación y gestión o racionalizar los recursos entre otras funciones, este órgano de participación ciudadana, que el concejal confía en que sirva para «asesorar, dinamizar y ayudar» la vida cultural de la ciudad, puede dar tanto que hablar como una de las mejores producciones de Berlanga de más pura inspiración levantina. Aunque desde luego es un paso adelante, si se compara a las decisiones tomadas a dedo por el anterior equipo político, básicamente para favorecer a personajes irreciclables como los anteriormente citados,  cuya presencia se repite endémicamente con persistencia parasitaria y productividad nula.

Las conclusiones que se deriven de esta primera reunión deberán posteriormente aprobarse en Pleno, advierte Simón, con el objetivo de que dicho foro pueda estar operativo a principios de año.

Plan de Cultura 2016

El responsable municipal  prepara otro proyecto participativo, que también someterá a la consideración ciudadana,. Se trata del esperado Plan de Cultura 2016, que describe como «el borrador de lo que vamos a hacer el próximo año, con cuatro grandes planes de actuación, divididos en varios programas y proyectos», apunta Simón, que prefiere no detallar el contenido de dichos planes por el momento, fruto de sus reuniones, entre otros, con la Banda Sinfónica Municipal o los empleados del Castillo de Santa Bárbara.

Para explicar las nuevas propuestas se convocará otra reunión que promete, la cual estará abierta a ciudadanía, a oposición y a miembros de la Concejalía de Cultura, con el fin de que también puedan realizar sus consideraciones.

Esta convocatoria se llevará a cabo el próximo 19 de noviembre, en un lugar aún por determinar. Del mismo modo, los contenidos de los nuevos planes se expondrán en Internet para recabar la opinión de la ciudadanía, antes de su aprobación definitiva. Simón Plá admite que todo ello es «trabajoso» pero está convencido de que la cultura debe ser participativa, al tiempo que considera que debe crecer como elemento dinamizador de ideas y fuente de empleo.

«Debemos establecer un marco de colaboración, un Consejo Local que vea la cultura como fuente de creación, de integración y disfrute, pero también como una industria», declaró el concejal.

Habrá que ver en qué se concreta la acción política, aunque la salida de José Luis Ferris del Gil-Albert ha sido, entre otros cambios, un alivio para los llevan ya muchos años observando el abuso que se ha venido llevando a cabo por parte de personajes repetitivos e inútiles que han consumido los recursos institucionales de la cultura sin otro fin que adornarse la camisa, o abultar los presupuestos de empresas familiares, como era el caso de Gráficas Antar. Cosa parecida se puede decir de personajes como José Ramón Giner Mallol, ex director de diario que se servía de su posición para figurar eternamente en los consejos del Gil-Albert y administrarse, gracias a la influencia política, colaboraciones durante casi todos los trimestres en los que se emitía la revista Canelobre entre los años 90 y finales de los 2000. También usó dicha posición pseudopolítica para adjudicarse el puesto en la Universidad de Alicante desde donde después al fin pasó a mejor vida.

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